Lisboa

LisboaPREFACIO

Los días deslavazados entre nubes me recuerdan a Lisboa.

En cambio, me parecen muy diferentes de Barcelona sus calles empedradas, de superficie resbaladiza y a la vez irregular. Como si el capricho de algún dios hubiera decidido hacer del suelo de la ciudad un gran mosaico gris sobre el cual pudiera caer, complacido, un alud de llovizna huidiza.

El contraste de edificios, humildes o ricamente ornamentados, alegran la vista. Rosas, verdes o azules, transportan la imaginación hacia aldeas con olor de sudor, pescado y brea.

El cielo y el laberinto de construcciones y vehículos se imponen a los pies de los miradores, elevados sobre cualquiera de los siete montículos que sustentan la ciudad.

Cables de telefonía, servicio eléctrico o tranvías forman un intrincado galimatías de filamentos negros que contribuyen a crear un horizonte enmarañado donde confundir la vista.

Hay que mirar atentamente para percibir el verdadero escenario de Lisboa y de sus protagonistas: el aspecto tranquilo de sus ciudadanos.

Sus tranvías amarillos o verdes recorren impetuosos las estrechas calles de piedra con soberanía absoluta sobre los demás medios de transporte, incluso sobre los peatones. Trotan felices sobre los raíles paralelos, mientras desafían su torpona apariencia con una velocidad sorprendente.

Todo ello nos aboca al espectáculo de una ciudad vital y risueña, contradictoria y tradicional.

Tal vez tendría que caer la noche para que el aroma de los fados nos deleitase con un acento de largos fonemas sibilantes imposibles de delimitar para el oído extranjero.

En efecto, estamos en Portugal y esto es la saudade. Sigue leyendo Lisboa

El tucán

tucanesToc toc. ¿Hay alguien?
Y entonces lo vi, al otro lado de la ventanilla. El tucán traspasó el vidrio y se sentó a mi lado. Con su hermoso pico me escribió su número de teléfono en el antebrazo.
Me sedujo con el apresto de su plumaje, con su voz cantarina de barítono.
-Volveremos a vernos, si tú quieres. –Y se alejó revoloteando al llegar a la siguiente estación.
No me di cuenta al ducharme de aquellos números garabateados en mi piel. El agua se llevó por el sumidero su tinta de ave verde, amarilla, negra. Solo cuando me sequé con la toalla lo recordé pero ya era demasiado tarde.
Cada día hago el mismo trayecto camino del trabajo. La misma estación de metro, la misma hora, el mismo vagón. Sin embargo, el tucán no ha vuelto a aparecer.
La palidez de mis brazos me entristece. Me recuerda la exuberancia del tucán y mi torpeza.

George Steiner: “Estamos matando los sueños de nuestros niños”

SteinerEn esta entrevista del diario El País George Steiner, el ínclito profesor y filósofo de origen judío, capaz de decir que se lo debe todo a Hitler, opina sobre temas de máximo interés: el Islam, la educación de nuestros niños, la ciencia, las humanidades, etc.
Vale la pena leer las palabras de Steiner y no perder detalle:

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/06/29/babelia/1467214901_163889.html

Sylvia Plath, libre o subyugada

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La escritora Sylvia Plath (1932-1963) es un ejemplo de contradicción mediática: considerada un icono por las feministas, su naturaleza sensible e insegura la condujo al suicidio con solo 30 años. Y según sus biógrafos el motivo fundamental fue el profundo sentimiento de desamor y los celos que experimentaba. Efectivamente, en el momento de su muerte atravesaba una grave crisis matrimonial (con triángulo amoroso incluido) que no fue capaz de resolver de otro modo. Sin embargo, no hay que olvidar que desde la adolescencia había padecido trastornos psiquiátricos que incluían el intento de suicidio. Así pues, Sylvia Plath no representa precisamente un ejemplo de mujer emancipada y libre del yugo masculino. De ahí la contradicción.
Dejando de lado especulaciones, su legado literario es una muestra de poesía confesional conmovedora, original. El mundo, en la obra de Plath, se proyecta después de un ejercicio de introspección, se reinterpreta y se vuelve a conformar a través de la palabra, pero de otro modo. Sin huir de lo evidente lo anecdótico se vuelve sutil, preciso, hasta adquirir una dimensión mucho más profunda que lo reviste de majestuosidad y belleza.

¿Qué os parecen estos versos de viernes?

VERSOS DE VIERNES Y FELIZ FIN DE SEMANA

El otoño de las ranas

El verano envejece, madre de sangre fría.
Hay escasez de insectos, y además vienen flacos.
En nuestro hogar palustre nosotras solamente
croamos y nos vamos marchitando.
En somnolencia se disipan las mañanas.
Brilla tardío el sol entre los juncos
endebles, y las moscas son esquivas.
El pantano se enferma.
La escarcha hace caer hasta a la araña.
Está claro que el genio
de la abundancia vive en otro lado.
Nuestra gente está flaca,
es lamentable.

Sylvia Plath

La alegría de vivir en Alfonsina Storni

Alfonsina StorniAlfonsina Storni es una poetisa argentina de principios del siglo pasado. Su obra  delicada, exultante, hace gala de un lenguaje, rico, colorido, musical. Este poema, titulado Sábado, me parece muy oportuno para la sección de “Versos de Viernes”.
Con este poema Alfonsina celebra la vida, la naturaleza, la sensualidad. Me gusta recuperar versos positivos que nos llenen de luz. La esperanza es la mayor prueba de que estamos vivos, pese a todo.
A los amantes de las sombras les recuerdo que también amanece, que los opuestos se complementan y yo diría más: se enriquecen.
Hoy me uno a Alfonsina Storni para exaltar la belleza y la dicha de vivir.

¿Qué os parecen estos versos de viernes?

VERSOS DE VIERNES Y FELIZ FIN DE SEMANA

Sábado

Me levanté temprano y anduve descalza
Por los corredores: bajé a los jardines
Y besé las plantas
Absorbí los vahos limpios de la tierra,
Tirada en la grama;
Me bañé en la fuente que verdes achiras
Circundan. Más tarde, mojados de agua
Peiné mis cabellos. Perfumé las manos
Con zumo oloroso de diamelas. Garzas
Quisquillosas, finas,
De mi falda hurtaron doradas migajas.
Luego puse traje de clarín más leve
Que la misma gasa.
De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo
Mi sillón de paja.
Fijos en la verja mis ojos quedaron,
Fijos en la verja.
El reloj me dijo: diez de la mañana.
Adentro un sonido de loza y cristales:
Comedor en sombra; manos que aprestaban
Manteles.
Afuera, sol como no he visto
Sobre el mármol blanco de la escalinata.
Fijos en la verja siguieron mis ojos,
Fijos. Te esperaba.

“La antorcha de Kraus”, entre la inteligencia y el absceso

Hoy os traigo una interesante reflexión sobre la historia de la humanidad. Un pensamiento desapasionado, inteligente, profundo, escéptico y derrotista. Por desgracia es así, pero ¿cómo no serlo si no estamos ciegos, sordos? El mundo no tiene remedio, es decadencia, la ebullición de la vida y la muerte, un hormiguero incomprensible, irracional. Y cuando la razón quiere apropiarse del destino de los hombres entonces es aún peor: “La razón produce monstruos”.
En este irrefrenable galimatías es imposible seguir el hilo conductor. El único destino que parece atisbarse es un laberinto desquiciante. Unos pocos deciden sobre el destino de millones. Nos comportamos como ovejas y nadie acierta a encontrar la raíz del mal, de tantas ansias de poder, de tanta codicia, de tanta delectación o indiferencia ante el dolor ajeno.
Quizás la vida sea inevitablemente así. Es la tesis del blog La antorcha de Kraus y yo me rindo a sus argumentos:

Tal vez la Historia de la humanidad, entre otras muchas historias, sea también la historia de sus propios abscesos. Los efectos sangrientos de sí misma que se han manifestado a lo largo del tiempo vienen dados por la acumulación purulenta de sus ideas más dogmáticas.”

(Blog La antorcha de Kraus, “Abscesos”)

http://laantorchadekraus.blogspot.com.es/2015/06/abscesos.html

El hombre necesario

troncos

No sé si necesitas un hombre o un árbol
alto, erguido, robusto, perdurable.
Coger su mano de rama
hasta que se claven en tu palma
las estrías de su corteza
y que ese tatuaje te acompañe
bajo la luz del ocaso.

No sé si necesitas un hombre o un ave
poderosa, rapaz, elegante.
Adormecerte entre sus garras
para que te arrulle sobre cimas rocosas,
libre del naufragio de los mares
y que la verdad de su pico algebraico
sea la medida de tu talle.

No sé si necesitas un hombre o
el instante…

Revista Nagari: “¿Quién teme al “Ulises” de Joyce?”

NagariUna vez más la revista Nagari en su número de junio me publica uno de mis trabajos. Esta vez colaboro en el apartado de “Ensayo”, con una reseña bastante extensa sobre el Ulises de Joyce.
Me siento muy satisfecha por el resultado de mis pesquisas, por eso mi alegría es doble.
Mil gracias a Omar Villasana y a todos los que componen Nagari. Desde Miami están haciendo un trabajo fenomenal a favor de la cultura latina.
Nagari, una revista sobre arte y literatura altamente recomendable. Disponible en edición impresa y digital.
No os la perdáis.

¿QUIÉN TEME AL ULISES DE JOYCE? María Dolores Fernández