“Mi corazón mordido por tus labios”, un solo de saxo

Hoy tengo el enorme placer de anunciar la publicación de mi primer libro, un poemario titulado Mi corazón mordido por tus labios, editado en La Marca Negra Ediciones, unos bucaneros literarios maravillosos.

Si una balada de jazz pudiera hablarnos, si fuéramos capaces de reconstruir el desgarrador sonido del saxo con palabras, me estarías leyendo.

Sensual, inclasificable, alucinado por momentos, tu corazón también será mordido por mis labios.

Solo déjate llevar…

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“Nefertiti y los zombis”: IV. Con Batman, a ciegas

-Nef, siempre pensé que serías así. Eres mi alma gemela.

-No deberías decir esas cosas. Todavía no me conoces.

-Hay cosas que se saben desde el principio. Siento que te conozco desde hace mucho.  En cuanto te vi lo supe. Ven aquí. –Y con su gesto intenta atraerla hacia sí, como si los brazos extendidos pudieran obrar el prodigio de la telequinesis. Ella, en cambio, sale corriendo. Por un momento el hombre, sorprendido, se queda quieto. Luego la sigue.─  ¡Nef, Nef! ¡No te vayas! ¿Dónde vas, Nef? Espera, espérame, que puedes perderte –“y perderme”, piensa el hombre, contrariado. Sigue leyendo “Nefertiti y los zombis”: IV. Con Batman, a ciegas

Elogio de la paz

Se oye el bramido del mar
en este compás de espera.
Sí, banderolas blancas,
sí, banderolas negras.

Irredento se aproxima
con miles de lenguas de fuego.
No, espumarajos blancos,
no, alquitranes negros.

Ladera de agua salada,
la misma sin ser igual,
basta de blanco o de negro
con rumor de pedernal.

Salten cabriolas de agua,
potrillos de hielo insomnes,
que un oráculo de olas
sea la voz que se inmole.

Sí, banderolas blancas,
sí, banderolas negras;
No, espumarajos blancos,
no, alquitranes negros.

Dolors Fernández

“Nefertiti y los zombis”: III. A la luz del día

Bien mirado salir a la luz del día tampoco estaba tan mal. Los colores se volvían definidos y brillantes, se reconocía el contorno de todas las cosas, y eso alegraba sin querer la vista. Era normal no tropezar en el hueco de los árboles o en los adoquines rotos, en los socavones inesperados de las aceras. También resultaba cómodo acertar a la primera el lanzamiento de un pañuelo arrugado y sucio a la papelera, tan mugrientos continente como contenido. Incluso se podía hacer la buena acción del día prestándole el brazo a la primera abuela que intentara cruzar un paso de cebra. Siempre le costó representarse a una cebra de la sabana africana en los listones descoloridos que rayaban el asfalto. Sigue leyendo “Nefertiti y los zombis”: III. A la luz del día

“Nefertiti y los zombis”: II. El frío de la hipnosis

-¿Ves la luz, Natalia?

-No veo nada, no se ve nada.

-Natalia, tiene que haber una luz, ¿por qué no la sigues?

-No, no, está oscuro y tengo frío. –Natalia tirita y se abraza a sí misma. Le cuesta hablar.

-Te estás negando la evidencia, Natalia. Hay una luz. –le explica con paciencia el terapeuta. De pronto cambia el registro y utiliza un tono imperativo-: ¡Búscala! Natalia, escúchame, sigue buscando, no tienes nada que temer. –La respiración de la paciente es agitada. Está inquieta y el nerviosismo va en aumento. Comienza a mover la cabeza a lado y lado, luego todo el cuerpo. Si continúa así el diván pronto se volverá estrecho y la joven caerá al suelo.

-¡No veo nada, no veo nada! ¡Quiero salir de aquí, quiero irme! Por favor, ayúdame, no me dejes aquí… -Su voz se vuelve por momentos más quejumbrosa, más tenue. Llega un momento en que deja de ser audible. Sigue leyendo “Nefertiti y los zombis”: II. El frío de la hipnosis

“Nefertiti y los zombis”: I. Entre los muros de la iglesia

La puerta de la iglesia de Santa Engracia de los Mártires era de una madera adusta y rojiza. La poderosa aldaba que la presidía le pareció a Nef el ojo del Gran Hermano. La invitaba a llamar, pero se contuvo. Era mejor pasar desapercibida. Se concentró en el bronce bruñido, indemne a pesar de todo, y le extrañó que aún no lo hubieran robado. Se encogió de hombros y empujó la puerta con ambas manos. Sin querer palpó los numerosos remaches de hierro sobre la madera. Tuvo la sensación de que sus dedos recorrían un código braille encriptado bajo el cual se ocultaba el secreto de todas las iglesias medievales: una confabulación de señores de la guerra y ritos mistéricos. Se sentía rara, como si en cualquier momento un resorte interior estuviera a punto de saltar. Aquello, lo que fuese, era algo desconocido. Hasta la memoria se le rebelaba incomprensible. Últimamente nada tenía pies ni cabeza. No podía ser más anacrónico e ilógico.   Sigue leyendo “Nefertiti y los zombis”: I. Entre los muros de la iglesia

Nefertiti y los zombis, otra historia por fascículos

Amigos, os presento la siguiente primicia:

NEFERTITI Y LOS ZOMBIS

Desde hoy, un nuevo relato inédito -de mi autoría- sale a la luz en Despeñaverbos.

Por fascículos, como ya hice con Halogramas y, del mismo modo, al ritmo de un capítulo por semana. Porque tanto el veneno como los elixires hay que saborearlos lentamente, con delectación.

Nefertiti es la narración iconoclasta de una joven de nuestro tiempo. Un ser tan tóxico y extraño que solo podrás recomponer su verdad cuando llegues al final. Pero, claro, para conseguirlo tendrás que estar dispuesto a bucear sin prejuicios dentro de su mente. Y, ¡cuidado!, que el riesgo de extravío es grande.

Su devenir  alucinado es el hilo conductor de la historia y, por tanto, de su circunstancia vital. Paso a paso, cada capítulo ahondará más en su misterio, hasta que tú, lector privilegiado, llegues a averiguar  cuál es su secreto. Una vez lo sepas, no lo desveles, Nefertiti podría enfadarse.

Espero que Nefertiti, extravagante y embriagadora, os haga disfrutar tanto como a mí.

Próximamente

I. Entre los muros de la iglesia

Machado y Cataluña según Ian Gibson

Ante noticias que ponen los pelos de punta por lo que representan (fanatismo, sinrazón, injusticia, manipulación de la memoria histórica), adjunto un enlace de suma importancia: un artículo de Ian Gibson (el gran hispanista británico), aparecido el 17 de agosto en el diario El País.

Bajo el título “Machado y Cataluña“, Gibson explica de forma detallada la relación del poeta andaluz con Cataluña y glosa su peregrinación hacia Colliure en enero de 1939. Machado, mayor y enfermo, moriría un mes después en esa localidad francesa.

Por poner en antecedentes,  el Ayuntamiento de Sabadell (Barcelona) propuso la  retirada del nombre de algunas de sus calles, ya que -según el encargado de realizar el informe, el ¿historiador? Josep Abad– figuras tales como Machado, Goya, Quevedo, etc. eran personalidades franquistas y anticatalanistas. Y eso que la mayoría de ellos ni siquiera vivió durante ese período histórico. ¿Franquistas avant la lettre? Acabamos de adentrarnos en un relato de ciencia ficción. Sigue leyendo Machado y Cataluña según Ian Gibson

Ataque terrorista en Barcelona: la palabra activa

Ante la barbarie del atentado de ayer (17/08/17) en Barcelona,  es fácil caer en el tópico de que “no hay palabras para describirlo”.  Y hasta cierto punto es verdad, pero solo un poco.

En casos como el del atentado de Barcelona se evidencia el poder de la imagen. La visualización de gente herida, sangrante, el llanto, las expresiones de dolor, los muertos sacuden infinitamente más nuestra conciencia que cualquier palabra, por bienintencionada o efectista que sea. Pero eso ya lo tiene clarísimo el periodismo clásico y cómo contradecirlo hoy en día, inmersos como estamos en la era de la imagen. Por ambas razones quedarse ahí sería simplificar demasiado la realidad y yo quiero ir más allá. Sigue leyendo Ataque terrorista en Barcelona: la palabra activa

Bob Dylan, flamante Premio Nobel de Literatura en El Laberinto de Ariadna

Bajo el título de Bob Dylan, “reuníos todos alrededor”, en el colectivo de escritores El Laberinto de Ariadna (Barcelona, España) tuvo lugar la tertulia sobre la concesión del Premio Nobel de Literatura 2016 al cantautor Bob Dylan.

Para algunos, poeta; para otros, solo músico contestatario, eso sí, con personalidad propia; mítico para muchos; lo cierto es que este Nobel de Literatura ha sido el más polémico, el más cuestionado de cuantos se han concedido hasta el momento. Y conste que ya van muchos desde que el señor Alfred Nobel, en el lecho de muerte, decidiera instituirlo allá por el año 1895.   Sigue leyendo Bob Dylan, flamante Premio Nobel de Literatura en El Laberinto de Ariadna

“Mi corazón mordido por tus labios”, número 1 en ventas

Hoy, 5/7/2017, tengo el enorme placer de anunciar que mi primer poemario, Mi corazón mordido por tus labios, es número 1 de ventas en la librería Alibri de Barcelona (España).

Si los milagros existen, si la esperanza es lo último que se pierde, si es posible que alguien esté dispuesto a mordisquear un libro de poemas, Mi corazón mordido por tus labios es la prueba palpable de que todo eso es posible.

Me siento orgullosa de mi frágil Corazón, porque a pesar de las cicatrices, aún late con fuerza.

 

“En el rincón más taciturno
de algún abanico plisado

se esconde en mi palabra el mundo.

Rastrojo sediento, amarillo,
en tus márgenes de amapola
eres, abierto, un abanico.”

(Dolors Fernández: “Abanico”, de Mi corazón mordido por tus labios)