Me gusta mucho el blog literario Serescritor.com, por lo bien que tratan los temas relacionados con la literatura, por su rigor y originalidad, por su claridad y por lo bien escrito que está.
Desde San Sebastián, Manu Ordoñana, Ana Marina y Ane Mayoz nos obsequian regularmente con sus reflexiones y es, para mí, una gozada.
El de hoy es un artículo titulado: «Cuando la bella durmiente despertó…»
Sin duda, altamente recomendable.
Estoyhasta el gorro de que todos cuenten la historia de mi vida, tan cansada que me echaría a dormir durante unos cientos de años más si no fuera porque antes quiero escribir este libro para aclarar ciertos aspectos y cobrar, si es posible, derechos de autor.
Nos explica Alejandro Duque Amusco en el prólogo de su último poemario −de manera magistral, por cierto− cómo Un único corazón es fruto de su madurez como poeta, de su sabiduría y experiencia. Y durante este trayecto, que no es otra cosa que la vida en connivencia con la poesía, ha llegado a dilucidar con gran clarividencia cuáles son, para él, los ejes fundamentales de la actividad poética, aunque yo diría que en realidad son aplicables a cualquier otra, literaria o artística. Y estos ejes son tres: la memoria, la tradición y el amor. La memoria nos hace ser lo que somos en cuanto seres que evolucionan en el tiempo y que acumulan experiencia, la asimilan y, en el caso del poeta, la vierte en sus versos. A su vez, la memoria de esos versos hace nacer una tradición poética. Por su parte, esa tradición alimenta nuestro imaginario colectivo y establece los puntos de partida de toda escritura que, como diría Borges, no deja de ser reescritura, intertextualidad. La aspiración de cualquier poeta es que sobre esa “tablilla intemporal” (y cito a nuestro autor) su trazo personal perdure en la memoria colectiva.
Cuando la disolución de una familia se convierte en un tabú, una corazonada y un destino.
The Sound and the Fury (1929), de William Faulkner, es una novela traducida al español de dos formas: El sonido y la furia y El ruido y la furia. Que es una obra cumbre de la literatura norteamericana lo avalan muchas cuestiones de forma y de fondo, empezando por la técnica narrativa empleada: multiperspectivismo (cuatro narradores distintos) y el extraordinario uso del monólogo interior. Temáticamente, por la franqueza con que se representa el sur de EE.UU. con todas sus tensiones (pobreza, tradicionalismo, racismo) al margen de prejuicios esnobistas o pusilánimes. Y, muy importante, por el tratamiento de los personajes, atreviéndose a ahondar en psicologías complejas, en traumas profundos, en desviaciones de la conducta, incluso penetrando en la mente de uno de ellos, Benjy, un miembro de la familia protagonista con una deficiencia psíquica importante. Todo ello con admirable destreza y sensibilidad. Por último, no olvidemos el premio Nobel concedido en 1949 al conjunto de la obra de Faulkner.
Cuando la sombra del marco de la ventana apareció en las cortinas eran entre las siete y las ocho y entonces me encontré de nuevo en el interior del tiempo oyendo el reloj. Era el del abuelo y cuando mi padre me lo dio (…) Te lo doy, no para que recuerdes el tiempo, sino para que consigas olvidarlo de vez en cuando durante un momento y no malgastes todo tu aliento intentando conquistarlo.
Amigos, que lo mío no es el folclore queda claro en este blog que, empezando por su propio nombre, Despeñaverbos, desarticula cualquier asomo de solemnidad y/o servidumbre en los usos literarios con solera. No obstante, no mezclemos churras con merinas y no confundamos los despeñaderos con la verborrea. Vaya por delante mi respeto a cualquiera de nuestros antecesores, ancestros y a los ilustres paleontólogos que con tanto amor los desentierran y los traen a nuestro campo de juego. Las cosas como son y la justicia, si es humana y no póstuma, mejor que divina.
En mi caso particular, lo que sucede es que soy reticente a anclarme en las tradiciones, no sea que me pierda algo de lo que acontezca a mi alrededor. Y es que mi propia contemporaneidad me parece tan fascinante y misteriosa que me niego a ir por la vida con la cabeza girada hacia atrás, a ciegas o a tontas y a locas, que para mí es lo mismo. No sé vosotros, pero no tengo ojos en el cogote y lo que es el alfabeto braille no lo domino en absoluto.
En el «Recital Poético» de Els Dijous del Mercantic, celebrado el 28 de julio de 2022 en la librería El Siglo del Mercantic de Sant Cugat, tuve ocasión de compartir algunos de mis poemas junto a Enric Casasses y Rubén Valenciano. Una de las composiciones que recité fue Veintiún gramos. En valores absolutos, lo que el título expresa es tan poco, una medida de peso casi insignificante pero, al mismo tiempo, la cantidad precisa, la única significativa para la existencia… Dicho de otra manera: el modo de calibrar la vida.
En vivo y en directo, el desarrollo del acto. Un evento memorable que os invito a ver.
Homenaje a Almudena Grandes – Mesa redonda
Palabras previas: Luis García Montero, Participantes: Mercedes Abad, Juan Cerezo (editor), Domingo Ródenas y Carmen Domingo. Lectura de fragmentos de la obra de Almudena a cargo de Montse Guallar. Presentación y moderación: Dolors Fernández Guerrero.
La Casa del Libro. Rambla de Catalunya, 37 de Barcelona
Con «Las edades de Almudena» aterriza en la ciudad de Barcelona el homenaje que todos estábamos esperando. El objetivo es rendir tributo a la novelista Almudena Grandes, fallecida tempranamente el 27 de noviembre de 2021. La autora de títulos tan importantes como Las edades de Lulú, Te llamaré viernes o la serie de Episodios de una guerra interminable, será recordada en la librería La Casa del Libro, en la Rambla de Catalunya de Barcelona, el próximo 17 de junio. Como no podía ser de otro modo, el día escogido es un viernes. Organiza el acto la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña), bajo el patrocinio de CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos). Como coordinadora del evento, la poeta y novelista Dolors Fernández Guerrero.
Almudena Grandes es una de las autoras más destacadas de la literatura contemporánea española y, además, es la autora más representativa de lo que podríamos llamar literatura femenina. Aunque me den repelús las etiquetas, hay que reconocer que en su obra se evidencia y se explica de un modo excepcional la figura de la mujer en las últimas décadas en nuestro país.
Hablar de Almudena Grandes es hablar de una escritora de convicciones claras, tanto políticas como personales, apasionada, honesta, con una energía tremenda, trabajadora y voluntariosa, y todo ello volcado en una fructífera y exitosa carrera literaria.
En Tontópolis no se canta, se berrea; no se discute, se lloriquea; no se ama, se vapulea. En Tontópolis el más voncinglero tiene razón −explicó la profesora desde la cabecera del autocar, micrófono en mano, y todos asentían, fascinados. −Me encanta ese sitio −replicó la cándida niña, sentada en uno de los primeros asientos. Su amiguita, al lado, asintió sonriente. −¿Tontópolis? −inquirió la profesora. −¡Sí, Tontópolis, Tontópolis! −corearon al unísono el resto de los niños, saltando en sus asientos, perfectamente aseados y con un inconfundible olor a agua de colonia. −No esperaba menos de vosotros, mis queridos alumnos. Así que… ¡hacia allí vamos! Y todo el autobús lanzó un grito de júbilo. A día de hoy todavía andan buscando el autocar escolar. Sospechan que se cayó por un acantilado al mar y que se lo llevó la corriente. Y de oca a oca y tiro porque me toca.