¿Cómo negar que siempre es un placer hablar del hijo pródigo? El club del tigre blanco se despereza tras la pandemia y sale a lucir palmito por esos mundos sin dios. Aquí, de la mano de Rosmari Alonso, conductora del programa de radio «La Glorieta» , en TeleElx, podréis escuchar los devaneos de mi tigre en el Espacio Hernandiano . Más información, en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/espaciohernandiano.
Por si los rugidos de mi tigre os tientan, que sepáis que el 6 del próximo mes de noviembre voy a estar en Elche, en el Espacio Hernandiano, presentandoEl club del tigre blanco, mi novela-emblema, esa que conecta Tailandia con España a través de sus desquiciados personajes.
Cuento con un colaborador de lujo: Alberto García Gutiérrez, quien, en nombre de la editorial Gaspar & Rimbau, pondrá encima de la mesa algunas cuestiones pertinentes y se sumergerá en los momentos más turbios de la historia.
Ya sabéis: a las 12:30 h en el Espacio Hernandiano de Elche.
El club del tigre blanco, con sus enigmas y sus cuatro voces desafinadas, os espera. Podrás llevarte un ejemplar firmado.
El 9 de septiembre en la Biblioteca Ramón Fernández Jurado de Castelldefels, en Barcelona, tuvo lugar la presentación del poemario Mil grullas de origami, de Felipe Sérvulo. En ese momento, ejercí de presentadora y puedo decir que la acogida del público fue extraordinaria. Sin duda, fue uno de esos actos entrañables. Comparto la crónica que Carme Sánchez, una de las asistentes, escribió en La Voz de Castelldefels, diario local que se hizo eco del evento.
Comienza el día
en Barcelona
e imagino tu ventana
asomándote a la tarde.
Tú eres una risa
que confluye en nosotros.
(Felipe Sérvulo: Mil grullas de origami, Ed. El bardo, 2020)
Mi relato,Huye, Alisa, ya está en Amazon (versión Kindle y libro impreso) desde el 15 de agosto. Es un libro que se mueve entre el costumbrismo naturalista y el relato fantástico. Una mezcla inusual y muy personal con epicentro en el valle del Pas en Cantabria. En este relato hay, básicamente, emociones, pasiones y lucha por la supervivencia, a pesar de las adversidades, de la hostilidad del medio, de la época, de las supersticiones y los prejuicios que afectan a su protagonista. Esa es mi Alisa, ahora tan vuestra como mía. En Huye, Alisa, encontraréis una historia de superación, situada en la depauperada España de los años 50. Alisa es una niña pasiega que se ve obligada a huir de su familia para refugiarse en el bosque, junto a una curandera, Olalla. Al cabo de algunos años, sin embargo, un crimen horrendo precipitará su huida otra vez, ahora hacia la gran ciudad, Santander. Aquí sufrirá la violencia, la injusticia y la hipocresía social de la época. Cuando al fin descubra que solo embarcándose hacia América podrá aspirar a una vida mejor, Alisa dejará de huir. Vosotros no dejéis de leerla. Nada me haría más feliz.
En Amazon, desde ayer, 12 de agosto, encontraréis en formato Kindle mi relato distópico, Halogramas. La razón es que concurso en el «Premio Literario Amazon 2021» con una historia tan singular y escalofriante como original. Un futurible entre lo atroz y lo paradisíaco. Desiré Han tendrá que vérselas con el Patriarca de la Luz e, irremediablemente, nada volverá a ser como antes. Y hasta ahí puedo contar… Vosotros, por descontado, podéis leer hasta el final.
Con enorme orgullo, adjunto la reseña que el catedrático de la Universidad de León y gran erudito, José Mª Balcells, ha escrito sobre mi novela, El club del tigre blanco. Se trata de un análisis concienzudo y perspicaz sobre la historia que se narra, en la que se definen sus resortes. Puedo decir que Balcells se ha sumergido en mi obra hasta rozar sus motivaciones últimas, ese fondo cenagoso pero travieso que ha alentado su escritura. La publicación de la reseña ha visto la luz en la prestigiosa revista Cuadernos de ALDEEU, un medio perteneciente a ALDEEU (Asociación de Licenciados y Doctores Españoles en Estados Unidos). Todo un lujo que celebro desde este blog. La vida es un juego y por eso, como todo el mundo sabe, unos ganan y otros pierden. Eso es precisamente lo que pasa en El club del tigre blanco, solo que en mi historia, como mando yo, las tornas se giran del modo más imprevisible. Y hasta ahí puedo contar…
Portada de ‘Barras paralelas’, de Antonio García Lorente
De entrada, debo decir que Barras paralelas (Ed. Parnass, 2021), de Antonio García Lorente, es un libro que seduce, un poemario estimulante y original, una especie de ejercicio de gimnasia poética donde su autor busca el equilibrio entre el yin y el yang, entre el amor y el deseo, entre la lujuria y la devoción, entre el fetichismo y la mística, hasta hacer del amor su religión. Como el propio autor dice: «Me encuentro entre dos barras paralelas. / Una es de adoración, la otra de lujuria». Y como reza en una de las citas al comienzo del libro, firmada por Nietzsche: La predicación de la castidad es una incitación pública a la contranaturaleza. Todo desprecio de la vida sexual, toda impurificación de esa vida con el concepto de impuro, es el auténtico pecado contra el espíritu santo de la vida.
La declaración de principios no podía ser más clara ni su punto de partida más determinante.
La metáfora de las barras paralelas
De modo que las «barras paralelas», el título del poemario, esas que en geometría «jamás llegarán a converger en el mismo punto», según recoge Silvia Rins en el bello prólogo que lo precede, se alzan como metáfora de la pareja —del hombre y de la mujer en este caso—, vistos en su vertiente erótica, sexual, amorosa. No obstante, ese determinismo geométrico que condena al desencuentro de las líneas paralelas es resuelto poéticamente a través de la fusión, de la unión mística, del cumplimiento del deseo erótico como misión sagrada de la vida. Y al sacralizar la erótica, esa parte inherente de nuestra psique según Freud, Antonio García Lorente resitúa el tema en nuestro imaginario poético y lo dota de un sentido que entronca con filosofías orientales como el tantra; de tradición persa como el sufismo; con la mitología griega; o con la mística «más humana que divina» de excelsos referentes en lengua castellana, como San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Jesús: «Rezo por una nube / donde seamos palomas que en la noche levitan».
Digamos que, de entrada, un título como Yo, charnegoes toda una osadía, por su honestidad y por lo que representa de afirmativo y sustantivo. Si añadimos que se trata de una publicación salida de la imprenta en pleno 2020 con el foco puesto en Cataluña, la audacia aún es mayor. De ahí su valor de revulsivo, con lo que ello comporta, en ocasiones reacciones desproporcionadas y con tintes agresivos, para desgracia de quien lo firma, Javier López Menacho. Lamentable, por supuesto, pero en una secuencia lógica, nada sorprendente. Es lo que tiene poner sobre la mesa sin tapujos el gran tabú de la sociedad catalana, cuidadosamente disimulado en las últimas décadas. Desde las definiciones más académicas de charnego como «inmigrante en Cataluña procedente de una región española de habla no catalana», hasta las opiniones vertidas por Jordi Pujol, en las que califica al hombre andaluz de «poco hecho, ignorante, anárquico», capaz incluso de «destruir Cataluña», López Menacho analiza pormenorizadamente el estado de la cuestión, reflexionando sobre la condición de charnego, su evolución e integración en la sociedad catalana, y sus distintas significaciones hoy en día.
En Nagari Magazine se publica hoy la reseña de mi novela, El club del tigre blanco, escrita por Alberto García Gutiérrez. Como en un juego de espejos, ver a través de mis lectores la recreación de mi propia historia, me parece una experiencia excitante y de sumo interés. Un modo de alumbrar el relato con una perspectiva diferente, ajena a mi inventiva y, por tanto, novedosa. Al fin y al cabo, como ya se dijera hace mucho mucho tiempo, cuando un libro se publica, deja de pertenecer al autor y pasa a formar parte del patrimonio de sus lectores. ¿Existe un gozo mayor? Solo que alguien como Alberto García Gutiérrez le haga una reseña como la que a continuación adjunto:
Que Sant Jordi/San Jorge pase sin pena ni gloria por Barcelona es algo que el colectivo literario El Laberinto de Ariadna no ha estado dispuesto a permitir, así que este año ha organizado La Paradeta de Sant Jordi. En ella unos cuantos escritores «laberínticos» nos hemos lanzado, virtualidad mediante, a presentar nuestras obras.
Aquí va, pues, el vídeo de lo acontecido, con mi testimonio sobre El club del tigre blanco, el cóctel hispano-tailandés de intriga, aventura, sensualidad, violencia y una pizca de humor. Tendréis que esperar hasta el final o avanzar la grabación a toda pastilla, para que mi adorable tigre ruja de placer.