Archivo por meses: febrero 2016

Generación Subway en Alcalá de Henares

LA GENERACIÓN SUBWAY 3 SE ESTRENA EN LA UNIVERSIDAD DE ALCALÁ DE HENARES

Cervantes y Shakespeare, en la ciudad de hoy: Generación Subway.

Jornada Literaria en la Fábrica del Humor para conmemorar el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare.

Me siento particularmente orgullosa de participar en Generación Subway Breve y Poesía, unas antologías de relato breve y de poesía, respectivamente, donde priman los valores nuevos y la variedad de puntos de vista.
La Generación Subway es diversa pero con un denominador común: la visión crítica sobre nuestra sociedad. En sus textos pinchan las aristas de nuestro modo de vida, con todas sus carencias y la profunda soledad a la que muchos de sus miembros se ven abocados.

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Halogramas: «Un juego dentro de otro juego»

19. Un juego dentro de otro juego

jugadores“El mejor antídoto contra el pensamiento circular es la acción”. La máxima, de autor desconocido, era una de esas ideas que desde pequeño se había instalado en la mente de Al Barouk y a la que ahora se veía obligado a recurrir con frecuencia. Quizás no fuera una frase anónima. Recordó que su entrenador le daba consignas parecidas ante los problemas que le acuciaban de niño o adolescente.
Al Barouk creía que con los años el entrenamiento mental, por fin, había echado raíces en su mente atolondrada, de manera que actuando por cuenta propia le empujaba a hacer lo que mejor sabía, que era no pensar. Porque si reflexionaba sobre lo sucedido con Desiré no encontraba una solución satisfactoria. Como le diría su terapeuta, “estás cayendo otra vez en un entramado de pensamientos tóxicos que tú mismo has inventado”. Seguir leyendo Halogramas: «Un juego dentro de otro juego» →

La lluna sota el coixí / La luna bajo la almohada

luna llena

Si pogués amagaria la lluna plena sota el meu coixí. Ella vetllaria el meu son i reflectiria la seva brillantor màgica dins els meus somnis. No caldria patir per l’espera, per l’enyor, per la insuficiència dels dies, prosaics i esbandits d’amor.

Si pudiera, ocultaría la luna llena bajo la almohada. Ella velaría mi sueño y reflejaría su brillo mágico en mis sueños. No tendría que sufrir la espera,  la añoranza,  la insuficiencia de los días, prosaicos y enjuagados de amor.

Silencio, por favor, Umberto Eco ha muerto

Eco

Umberto Eco ha muerto. Era un buen hombre, un maestro y un grandísimo escritor.
Silencio, por favor. Que hablen por él El nombre de la rosa, El péndulo de Foucault, El cementerio de Praga y su última novela, Número cero, entre otros escritos suyos. Nunca nos dejará del todo, pero en este mundo desquiciado e ilógico sí que nos sentiremos un poco más huérfanos.

“Sabiduría no es destruir ídolos, sino no crearlos nunca.”
(Umberto Eco)

Poesía moderna para siempre

caligramasEn el diario El País digital, sección Babelia 23/02/2016, el artículo titulado «Poesía moderna para siempre» hace una serie de consideraciones sobre la poesía escrita en español desde Rubén Darío hasta nuevos poetas como la argentina Natalia Litvinova o la salvadoreña Krisma Mancía. La pregunta que en definitiva se plantea no es irrelevante ni fácil de contestar: ¿qué es moderno en poesía? Aunque solo rizando un poco más el rizo se nos aparece la pregunta crucial: ¿qué es poesía?

En palabras del Gran T. S. Eliot el lugar del arte es donde se cruzan la eternidad y el tiempo.  Una definición sublime.

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Más información en el siguiente enlace:

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/02/03/babelia/1454522121_985033.html

 

Halogramas: «En los confines del universo»

18. En los confines del universo

Iluminadores II-¿Sabes que lo está intentando, verdad?
-Ya me he dado cuenta.
-Pues entonces te toca a ti mover ficha –con estas palabras el Iluminador conminaba al Artífice Supremo a tomar una decisión.
El tablero sobre el cual marcaban las jugadas era un holograma suspendido en el centro del cuarto. En el ambiente diáfano destacaba su compleja estructura, donde se reflejaban múltiples conexiones, un laberinto de relaciones, marcas e iconos. El lugar en el que se desarrollaba la partida era una imponente construcción erigida al borde de un acantilado. Al sur de la sala un gran ventanal se levantaba sobre el océano. Aquel había sido el escenario elegido por el grupo de Iluminadores, presidido por el Artífice Supremo. Allí se habían instalado. En su naturaleza inmortal se sentían irremediablemente atraídos por la violencia del mar, susceptible de erizarse según la dirección del viento. Seguir leyendo Halogramas: «En los confines del universo» →

Kafka, siempre Kafka

KafkaHoy en día la obra de Kafka, hegemónica y desconcertante, no deja lugar a la duda. Su influencia sigue presente en innumerables autores y sus metáforas han traspasado la frontera de la literatura. Su obra es deslumbrante, imaginativa y terriblemente lúcida. Despiadada para cualquiera, incluso para él. Su visión ácida y transgresora sufrió la incomprensión de sus coetáneos.
Este es el momento que vive Kafka cuando , enfermo y desgraciado, intenta reponerse de su enfermedad pulmonar mientras inicia una intensa correspondencia con la joven checa, Milena Jesenská, traductora de su obra al checo. En esa comunicación epistolar ambos se identifican y se consuelan mutuamente.
Algunas teorías actuales atribuyen a un trastorno esquizoide parte de los problemas de personalidad que el autor padecía. Una manera de ponerle nombre a ese sentimiento profundo de desconsuelo.
Kafka siempre será para mí, aparte de todo lo anterior, el ejemplo del artista en perfecto desequilibrio, quizás el único capaz de asomarse a tanta sordidez, a las evidencias más terribles de nuestra existencia.

«De Kafka a Milena: mala y querida mía»

Halogramas: «Un acuerdo tácito»

17. Un acuerdo tácito

acuerdo tácito-Eres Desiré Han. Te conozco hace tiempo –el Patriarca de la Luz habló a Desiré, mientras ella se incorporaba torpemente en la camilla. La mujer intentó contestar pero se le hizo un nudo en la garganta, así que la cerró-. No tengas miedo. No te va a pasar nada malo. –Hizo una pausa significativa. El Patriarca de la Luz buscaba las palabras precisas.
-No entiendo nada. Quiero salir de aquí –respondió Desiré, muy afectada. Notaba cómo se le aceleraba el pulso, sentía que le faltaba el aire. Le sobrevino una punzada de dolor, como si el pecho se contrajera y quisiera aplastarle el corazón. Le costaba respirar.
-Tienes razón, Desiré. Salgamos de aquí. –El Patriarca advirtió que el semblante de  Desiré empezaba a alterarse. Miró alrededor, en busca de algún asiento o punto de apoyo, pero estaban solos. Así lo había querido Él.− Aún puede que estés un poco mareada. Te ayudaré a bajar. –Y se esforzó por dulcificar su expresión mientras avanzaba hacia Desiré y le tendía una mano. Desiré dudó en aceptarla pero cuando pisó el suelo sintió que le flaqueaban las piernas.- ¿Ves, mujer? Es mejor que te agarres a mí. Seguir leyendo Halogramas: «Un acuerdo tácito» →

Torre de Babel

torre babel

Me consume el calor de invernadero
de esta torre de Babel,
donde no se distinguen las voces
ni la geometría de su murmullo.

Desde el sótano se elevan
los gritos del Greco,
su ascético deseo.
Suplican, parece, la lluvia,
cuando sus almas son un receso de aguacero.
Reclaman, creo, las nubes,
pero ningún rayo de sol
proyecta sombras
bajo sus pestañas de ojos lentos.

Otras veces oigo ecos,
frases amortiguadas,
carentes de forma,
ausentes, sin peso.
Me llegan de todas partes:
de arriba, donde aspiran
a apuntalar el cielo;
de abajo, donde pretenden
horadar los pasadizos del miedo.

Los habitantes de Babel
son autómatas programados,
oriundos del grito anclado
en los límites del destiempo.
Invaden mi mente,
desarticulan mi pensamiento
hasta que maldigo
esta torre de Babel
que es prevaricación y es veneno.

Y siempre es los mismo:
susurros que recorren
sus escalones helicoidales,
que emulan la sonoridad de su nombre,
que se encadenan sin perder jamás
el eslabón ni su engarce.

La torre de Babel
está en el aire,
es el zumbido que me invade
mientras el musgo de sus muros
exteriores arde.

El canario

tapas registroSe oyeron dos golpes más. A lo largo de la mañana había ido sucediendo a intervalos de 10 minutos más o menos. Sin embargo, el aluvión de lectores le había distraído y no le permitía concentrar su atención en la procedencia del sonido. Había vendido bastantes libros, eso significaba cientos de firmas con dedicatoria.
-Toc, toc, toc; toooc, toooc, toooc; toc, toc, toc.
Volvía a oírlos. Sin duda sonaban muy cerca. Eran tres golpes rítmicos con trasfondo metálico. Curiosa ironía. Llevaba toda la mañana en el estand con los libros de Abelardo Nosferatu, su seudónimo como escritor de novelas de terror y ahora empezaba a sentir una extraña inquietud. Seguir leyendo El canario →